jueves, 25 de noviembre de 2010

XXIII

Fuera mundo de mi vista
no arrastres tu miseria ante mi
ya no veo nada ante mis ojos
tan solo mi imago mortis del ayer.
No es ni odio ni temor
lo que hoy ahoga mi alma
solo pura indiferencia
pues nada importa ya.
Ya acabo la alegría
ya callaron las risas
ya no siento la brisa
ni el calor del sol.
Solo hay lágrimas ante mi
perdidas entre las olas de la mar
solo llanto y pena
perdido en la negra eternidad.
Tarha