miércoles, 24 de junio de 2015

LXIV

No hay en la distancia
tortura ni perdida
ni olvido ni dolor,
solo la tristeza
por el vació del corazón.
Pero no hay distancia alguna
por mas grande que el cosmos sea
que no la salve mi palabra
para llegar a mi Atenea.
No es la distancia
lo que a dos almas separa,
sino el desierto del temor
de que nuestros labios no se encontraran