sábado, 5 de mayo de 2012

XXXVII


Sin ti,
no hay peces en la mar,
ni aves en el cielo,
como los que en la noche,
nos veian juntos pasar.
Sin ti,
no hay frio en verano,
ni calor en invierno,
ni siento el latir,
de tu pecho en mi mano.
Sin ti,
no hay noches de seda,
ni brilla el sol en la noche,
ni futuro ni ventura,
ni nada ya que se espera.